No soy de las personas que dicen y/o muestran abiertamente sus sentimientos. En realidad trato de cubrirlos con una capa de sarcasmo, locura y diversión. Pero creo que ya es tiempo de contar todo lo que sentí durante este tiempo, aunque algunas cosas las seguiré sintiendo.
Fui un coctel de emociones; impotencia, soledad, amargura, tristeza, decepción, etc. todo se junto y no podía hacer nada para evitar sentirme así. Era algo que no podía (o no quería, no sé la verdad) evitar sentir. ¿Porqué yo? siempre me preguntaba, y es que no es la primera vez que algo me pasa; no era la primera vez que experimentaba estos sentimientos.
Me sentí abandonada; y sí, me sentí así por el padre de mi hija. No es que haya imaginado que íbamos a tener una vida juntos y que seríamos felices comiendo perdices, no; lo único que quería es que cumpliera su rol de padre, que le cumpliera a ella; por mi él se podía ir a la mismísima mierda, pero su hija lo iba a necesitar y tenía la esperanza de que fuera así. Sé que puedo cumplir ambos roles, pero un poco de ayuda siempre viene genial.
Mi madre me preguntó una vez qué haría si él quiere volver. Y mi respuesta es NO por dos razones. lo quise lo admito, pero no lo llegué a amar y además lo que le hizo a su hija no tiene perdón de Dios. Si vuelve lo recibiera con la mano, con la mano cerrada y enterrada en su cara. Pero hey! sin rencores ;)
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